domingo, 23 de agosto de 2026

Coatepec, con antecedentes arqueológicos de al menos mil 400 años.

 


la voz de la region.

Coatepec, ver. En junio de 2026, arqueólogos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) registraron un hallazgo arqueológico sin precedentes en Coatepec, Veracruz. Durante los trabajos de salvamento en el predio del fraccionamiento "San Lucas", cerca de la histórica zona de Campo Viejo, se desenterró un asentamiento prehispánico de 1,400 años de antigüedad con rasgos culturales e iconográficos nunca antes vistos en el centro del estado.

Las excavaciones revelaron que el sitio estuvo habitado durante el periodo Clásico Temprano (200 al 600 d.C.) y destaca por elementos arquitectónicos e iconográficos atípicos:La Estela Monolítica Reutilizada: El hallazgo estrella es una escultura de 1.88 metros de alto y 1.47 metros de ancho. Fue encontrada colocada boca abajo de forma intencional en la antigüedad, funcionando como base para etapas constructivas posteriores. El bajorrelieve plasma a dos personajes de la élite en posición sedente que intercambian una vasija frente a una entidad divina. Uno de los individuos exhibe claros rasgos mayoides (atavíos complejos, perforaciones nasales, orejeras y escarificación facial).

Plataforma Ceremonial Única: Se descubrió una estructura de 30 metros de largo por 12 metros de ancho construida con lajas y piedra caliza blanca careada. En dos de sus flancos presenta piedras labradas en formas circulares y cuadradas, una técnica de ornamentación de la cual no se tenía registro bibliográfico en esta zona de Veracruz.Depósitos Rituales y Ofrendas: Junto a las estructuras se recuperaron restos de maíz carbonizado (incluso un fragmento de mazorca conservado), vasijas soterradas y una cuenta hecha de piedra verde fragmentada en cuatro partes.

Históricamente, la región central de Veracruz se asocia a la influencia totonaca. Sin embargo, los arqueólogos del Centro INAH Veracruz confirmaron que no existen indicadores de la cultura totonaca en este sitio.La hipótesis principal apunta a que se trata de una cultura local desconocida que mantenía un estrecho contacto comercial o simbólico con grupos de la costa del Golfo y, sorprendentemente, con el área maya, abriendo una línea de investigación totalmente nueva sobre las rutas migratorias y de intercambio en el México antiguo. Las labores de investigación y análisis de laboratorio están proyectadas para continuar formalmente hasta el año 2027.