La Voz de la Región .
Coatepec, Ver.Miércoles 13 de Junio de 2018.-En una muestra de civilidad y altura política absoluta, los candidatos a la diputación local por Coatepec, Arianna Ángeles Aguirre (PRI-Verde), Rosario Quirasco Piña (PAN-PRD-MC), Raymundo Andrade Rivera (MORENA-PT-PES) y Héctor Emilio Lobato Pedraza (PANAL), lograron "enderezar" el malogrado "debate" que organizó el Consejo Distrital del OPLE en Coatepec, al brindar lo mejor de su catálogo de propuestas, buscando por una parte convencer al electorado y por otra parte darle al presente proceso electoral un estatus democrático, pacífico y de amplio respeto.
Los candidatos, en conjunto, lograron 'adecuar' sus respuestas a preguntas mal formuladas por los moderadores Flavio Morales y Karla Méndez, quienes por momentos hicieron pensar que se trataba de candidatos a una Presidencia Municipal o inclusive a un Gobernador del Estado, apenas forzando el tema al máximo, al introducir frases como "en su gestión como diputado".
Sin embargo, a pesar del fallo en la estrategia aplicada por los moderadores, la candidata Arianna Ángeles Aguirre (PRI-Verde) presentó iniciativas muy consistentes y claras, en materia de salud, de infraestructura social y fomento al desarrollo económico.
Rosario Quirasco Piña (PAN-PRD-MC) puso en la mesa de discusión la urgencia de una figura 'metropolitana' que fomente la coordinación regional para la aplicación de estrategias comunes a problemáticas sociales.
Raymundo Andrade Rivera (MORENA-PT-PES) por su parte hizo eco del contexto de la campaña de Andrés Manuel López Obrador, al relacionar la corrupción a una serie de atrasos, desvíos, desconciertos gubernamentales y rezagos sociales, comprometiéndose a enfrentar dicho fenómeno.
Respecto a Héctor Emilio Lobato Pedraza (PANAL), lanzó una propuesta concreta: instruir una revisión integral a la Ley Orgánica del Municipio Libre, para adecuarla a los tiempos modernos y sobre todo, a las nuevas prácticas al margen de la Ley que día a día se realizan aprovechando las lagunas jurídicas.
Los cuatro candidatos evitaron ataques entre ellos y se aplicaron en el tiempo asignado, exclusivamente a presentar, argumentar y defender sus propuestas.
Al final, los candidatos se felicitaron uno al otro, se mostraron el respeto mutuo y aceptaron posar todos juntos para la foto del recuerdo.
Mientras tanto fuera del salón del debate, uno a uno, los candidatos fueron recibidos por grupos de simpatizantes que los vitorearon, felicitaron y aplaudieron, pero sin registrarse ninguna clase de incidentes.
