miércoles, 16 de mayo de 2018

Primeros maestros del castellano en Teocelo, en los siglos XVII Y XVIII



Por: J. Carlos May González (Cronista Municipal)

En el siglo XVI, Teocelo era una pequeña comunidad de escasas familias aún no congregadas del todo, el núcleo de población mas o menos numeroso era el de los Teteles. Sus hombres y mujeres se ocupaban en los asuntos agrícolas y ganaderos en las especies propias del México prehispánico que se vinieron a enriquecer con otras traídas del viejo mundo. El habla entre los lugareños era el náhuatl por lo que al inicio se necesitaron de intérpretes para hacerse entender entre nativos y quienes arribaron a estas tierras.

Los seráficos padres franciscanos llegaron a la región a mediados del siglo XVI y a través de traductores pudieron realizar su misión evangelizadora, siendo ellos los primero alfabetizadores en pequeña escala. 


Para el siglo XVII la población había aumentado, y ya se encontraba habitado lo que hoy es el centro histórico de la ciudad. Solamente unas cuantas personas habían podido aprender a hablar el castellano y acceder a las herramientas de la lectura y escritura en este idioma. El pueblo avanzaba en su producción agropecuaria, había ya trapiches movidos por tracción animal y fuerza humana. Quienes se veían en la necesidad de hacer algunas transacciones comerciales, requerimiento de pago de deudas, testamentos, etc., en su mayoría al no saber la lengua castellana recurrían a escribanos e intérpretes.

El rey Carlos II ordenó el 20 de junio de 1686 una real ordenanza que fue expedida en Madrid, ordenaba a los gobernadores, corregidores y alcaldes de la Nueva España, poner maestros en los pueblos indios para que enseñaran la doctrina cristiana y el castellano. Esta disposición en la región de Xalapa fue puesta en práctica en 1694 contratando maestros, medida que fue muy bien aceptada por los naturales.

En el pueblo de Santa María Asunción Teocelo, siendo alcalde don José Alonso, regidores Alonso Martín y Juan Pascual, alguacil don Francisco Hernández y el escribano Francisco Luis, en cumplimiento a tal indicación, dada a través de la Justicia de Jalapa, en acta celebrada el día 12 de mayo de 1694 en aquella localidad, celebraban contrato con el MAESTRO JOSE VAZQUEZ, español, para que impartiera clases en Teocelo, por cuatro años a partir del día 15 del mismo mes, haciendo el compromiso de pagarle la cantidad de 140 pesos de oro común anuales, 12 fanegas de maíz en cada año, y dos huevos cada fin de semana por cada estudiante y buscar una molendera que el propio maestro le pagaría dos reales cada ocho días.

Posteriormente, probablemente en el mismo año 1694, también se encontraba en Teocelo como maestro JOSE BAEZ BUENO, quien murió, por lo que el 10 de diciembre de 1695 se contrata a JOSE DE AGUIRRE, maestro que consiguió Don Nicolás Alejandro de Meza alcalde mayor de Jalapa, siendo alcalde de Teocelo: Diego García, regidores Francisco de Luna y Juan Miguel y Alguacil Nicolás de la Cruz. La paga era igual a la del maestro anterior.

El 25 de febrero de 1717 siendo alcaldes Baltazar Hernández y Guillermo Hernández, y Don Gaspar Melchor y Don Matías Hernández regidores, y Domingo de la Cruz Escribano del pueblo de Teocelo, hacen compromiso con ANTONIO DE LA CRUZ como maestro y pagarle 50 pesos, 5 fanegas de maíz, agua, leña que fuere menester y un huevo que tenía que aportar cada alumno por semana.

El 24 de mayo de 1723 se contrata a ANTONIO DE LA CRUZ MENDEZ quien era natural y escribano, don Juan Domingo quien era alcalde de Teocelo, Lucas Martín Regidor y Juan de Santiago alguacil, se comprometen a pagarle 5 pesos cada mes, más una fanega de maíz por tiempo de cuatro años y un huevo cada viernes por alumno. El maestro se comprometía a enseñarles la lengua castellana, a leer y a escribir y la doctrina cristiana. 3 horas por la mañana y 3 por la tarde.

El 16 de septiembre de 1729 los alcaldes y oficiales del pueblo de Teocelo se obligaron mediante acta a pagar como maestro de escuela a ANDRES PIMENTEL durante tres años la cantidad de 60 pesos de oro común en cada uno, 12 fanegas de maíz un huevo cada semana por alumno bajo el compromiso igual que el del anterior maestro.

El 27 de enero de 1735 se contrata como maestro para Teocelo a ANDRES CABRAL para que enseñe a niños y niñas a leer y escribir, a rezar la doctrina cristiana y a hablar el castellano a razón de una paga de 60 pesos, una fanega de maíz mensualmente y semanalmente cada niño entregaría 1 huevo o el equivalente de su valor en chile o sal.

Para 1746 radicaba en Teocelo el español, maestro de escuela PEDRO GORRINDO PALOMINO quien posteriormente fue el último Alcalde Mayor de Jalapa y el primer subdelegado de Jalapa en la intendencia de Veracruz.

Referencias: Actas Notariales de la Universidad Veracruzana.- Archivo de Xalapa.- USBI Xalapa.
Bermudez Gorrochotegui Gilberto.- Historia de Jalapa Siglo XVII.- Ediciones U.V.