*¡Carajos…!todo lo malo fue provocado por alguien
que como todos, tiene aciertos y defectos…
*Menos sus frustrados retractores que por sus intereses creados lo satanizaron sin razonamientos.
Alfonso Mora Chama
No es una defensa para quien se sabe defender, y no tengo
más derecho a escribir esto que, la que me aconseja la experiencia de 43 años en el periodismo, labor que como ustedes saben, no he utilizado para lucrar o llevar una vida cómoda y llena de lujos, entendiendo que la vocación a un profesión noble e incomprendida como la nuestra, la que ejercemos mi hijo Alfonso y un servidor está despojada de prepotencia y de ostentosidad, de prebendas y de canongías, pero sí logrando una camaradería de grandes políticos que la reservamos solamente como satisfacción personal, más no para explotarla.
Bien. No pasa día que Cristian Teczon Viccon, presidente municipal de Teocelo, escape a las intrigas, a las calumnias, a las ofensas y falseddes, si como persona, ser humano lleno de defectos y virtudes, cualidades y errores, llevará como único pecado el mejorar la vida de un pueblo noble y generoso como el que tenemos en suelo bendito llamado la tierra del Dios Tigre.
Es triste y verdaderamente lamentable que personas atrapadas en la amargura, resentimiento y en la frustración, dediquen horas y semanas en campañas ofensivas cuando se tiene mucho por hacer para nuestro Teocelo. Esa es la labor que deberían de practicar, la del consejo, la sugerencia y la aportación desinteresada. Pero la cambian por la ofensa y la crítica malsana en donde enseñan la carencia de los principios más indispensables, entre ellos el del respeto.
Cuando ejercen el resentimiento contra el alcalde Cristian
Teczon, el daño se lo hacen ellos mismos y los convierte en más peligrosos para la sociedad, considerándose insuperables y con un acertado razonamiento jamás demostrado. Cristian no siente el daño pero si sus detractores y es más doloroso porque las ignoran.
Parece ser que se apartan en grupos, hoscos, duros y desorientados.
Vemos en los que critican al presidente municipal perredista, Cristian Teczon Viccon, el dolor que los alienta, la desesperación y la angustia. Algo guardan en su interior y pudieran ser los intereses creados que perdieron. Imponer orden y disciplina cuesta y tiene un alto costo para quien lo intenta y eso le paso al paisano hijo de una honorable y sencilla familia, Cristian Teczon Viccon.
Somos simples trashumantes y peregrinos en este paso por la vida, como para desperdiciarla en envidias, corajes, ataques y ofensas, si el trabajo honrado y honesto nos aleja de malos pensamientos y de atacar sin piedad a quien se empeña por cumplir con su responsabilidad. Si lo hace de buena fe y solamente el que no hace nada no se equivoca, como sus críticos perversos.
La historia de los pueblos deben protagonizarla quienes se esmeran por el progreso y el trabajo diario y fecundo. Esto constituye un destino manifiesto…una historia de todo y de ejemplo. Para comentar los ataques y críticas a quien nada en lo personal los ha ofendido, a Cristian me une además la amistad sincera que jamás podré negar, pero más la obligación de ciudadano que presume haber sido parte de la función pública y conoce de los esfuerzos para superar lo difícil y con humildad vivir los aciertos.
Platicando en Teocelo con gente de experiencia, compadres que son muchos, señores de experiencia que les agradezco su saludo y respeto, que necesitamos recuperar la amistad ciudadana, la unidad y el saludo honesto…quizás pensando dentro de la senectud en donde ya estoy afortunadamente…deseando: “una madera vieja para arder, añejos vinos para beber, viejos amigos y compadres en quien confiar…y libros para leer”.
Esperando aunque ojalá y se dilate, la última estación del eterno adiós.
Con la ilsuión y la fe plena de ver nuevamente a un Teocelo con su nido nato de la alegría, la convivencia, la armonía, ese caminar en el fresco de sus noches, por los caminos y veredas que pacíficamente transitamos cuando chavos, respirando el ambiente provinciano más puro, en un Teocelo lleno de encantos, tierra que cobijó mi infancia y mi desarrollo personal…apreciando el paisaje con amplia gama del verde fulguroso…quedándome la duda y créanme que le pienso y vuelvo a recapacitar:
Ahora que se vaya obligadamente por la ley, -no por caprichosas decisiones de perversos-, Cristian Teczon Vicccon… ¿se acabaran los amargados, los frustrados, los perversos y resentídos?
Llegará la luz para ellos… ¿o continuarán destilando todo lo malo que seguramente guardan en su triste corazón?
Pedirles que perdonen al todavía –para los desesperados- presidente municipal de Teocelo, como el corrido: sería ofender al eterno. La gente no necesita ser juzgada por los mortales, no somos los indicados para hacerlo. El juicio pertenece a Dios.
. Nosotros como periodistas, ustedes como sus eternos enemigos y el propio Cristian, somos nada más simples mortales.
Estoy a sus órdenes.